Casa Kupuri

Kupuri es un proyecto de interiorismo ubicado frente a la playa en el exclusivo fraccionamiento Kupuri punta mita, donde la tranquilidad y la belleza natural del entorno se fusionan con un diseño interior cuidadosamente pensado para maximizar la conexión con el paisaje costero.

El proyecto arquitectónico fue desarrollado por el estudio de arquitectura B+R Arquitectos fue concebido para reflejar el espíritu relajado de la vida junto al mar, utilizando una paleta de materiales y colores que resalten la luminosidad y la frescura del entorno, mientras que el interiorismo corrió a cuenta de Hadad Interiorismo.

El interiorismo de Kupuri se caracteriza por su enfoque natural y moderno, pero sin perder la calidez y la comodidad que caracteriza a un hogar costero. Los tonos claros dominan todo el espacio, desde los blancos suaves hasta los beiges y grises claros, creando una atmósfera tranquila y luminosa que refleja la luz natural que inunda los espacios. Estos colores no solo amplían visualmente los ambientes, sino que también aportan una sensación de serenidad y amplitud, permitiendo que el paisaje exterior, con su azul profundo y las suaves arenas doradas de la playa, sea el protagonista en cada habitación.

El uso de materiales como el mimbre, el ratán, el lino y el algodón también aporta una sensación de frescura y naturalidad, a la vez que crea texturas suaves que invitan al descanso. Estos materiales, utilizados en los muebles y accesorios, completan la paleta de colores claros y naturales del espacio, y contribuyen a la creación de un ambiente relajante y acogedor.

En Kupuri, el interiorismo no solo busca crear un espacio funcional y estéticamente agradable, sino que también busca generar una experiencia emocional profunda. La sensación de estar rodeado por la naturaleza, de estar en armonía con el mar, se logra a través de un diseño que celebra la sencillez, la frescura y la autenticidad de los materiales naturales. La casa se convierte en un refugio que invita a la relajación, el disfrute de la vida costera y la desconexión de las preocupaciones cotidianas, convirtiendo cada estancia en un lugar donde el tiempo parece ralentizarse, permitiendo a sus habitantes vivir plenamente el presente.